El Fiscal Departamental de Oruro, Aldo Morales, informó que una mujer de 31 años fue imputada por el delito de Trata y Tráfico de Personas y enviada con detención preventiva al Centro Penitenciario La Merced, tras la desaparición de su sobrina de 15 años, quien permanece con paradero desconocido desde hace más de una semana. Según las investigaciones, la sindicada llegó desde Santa Cruz y salió con la adolescente bajo el pretexto de acompañarla a la terminal. Días después, la menor se contactó con su familia para pedir su carnet de identidad, supuestamente para un trabajo. Posteriormente, la tía condujo a los familiares a un inmueble en la zona este de Oruro, donde presuntamente trabajaba y que funcionaría como un lenocinio clandestino. En el lugar se hallaron prendas de vestir de la adolescente, pero no a la víctima, por lo que continúan los operativos y las investigaciones para dar con su paradero.
El Fiscal Departamental de Oruro, Aldo Morales, informó que una mujer de 31 años fue imputada por el delito de Trata y Tráfico de Personas, ilícito por el cual fue enviada al Centro Penitenciario la Merced con detención preventiva, tras la desaparición de su sobrina de 15 años, quien permanece con paradero desconocido, luego de haber salido juntas y no retornar por más de una semana.
“Estamos realizando las investigaciones necesarias para dar con el paradero de la menor, entre ellas la citación de testigos y pericias de cámaras de seguridad para identificar cuando y en qué horario habría salido del lugar. Es un compromiso que se tiene de encontrar a la menor de edad. De igual manera, recordamos que retener a menores de edad es un delito y el Ministerio Público va a actuar con todo el peso de la ley ante este tipo de hechos que involucran a víctimas menores de edad”, sostuvo Morales.
De acuerdo a los antecedentes, la sindicada llegó desde la ciudad de Santa Cruz con el pretexto de buscar trabajo y se quedó en el domicilio de sus familiares. Posteriormente, salió con la menor bajo la excusa de acompañarla a la terminal, días después de su desaparición la menor de edad se contactó con la familia solicitando su carnet de identidad, supuestamente para un trabajo, a lo que el padre de la menor se negaría cuestionando su paradero.
Tras esta negativa la tía de la adolescente se reuniría con los familiares en una plaza de la zona este de la ciudad de Oruro, acompañada de otras tres personas, quien al ser cuestionada indicó desconocer el paradero de la adolescente. Posteriormente, los condujo a un inmueble donde presuntamente trabajaba, evidenciándose que era un lenocinio clandestino, lugar donde se encontró ropa de ella, pero no a la víctima, por lo que continúan las investigaciones
