CRONOLOGÍA DEL DOBLE INFANTICIDIO Y LA TRAGEDIA POSTERIOR EN EL ALTO
La madrugada del martes 5 de marzo de 2024, aproximadamente entre las 02:00 y 03:00, en un domicilio ubicado en la zona Ciudad Satélite de El Alto, se produjo una discusión entre César Guillermo Tezanos Pinto y su expareja Silvia P.Q.C., motivada por problemas legales y la custodia de sus hijos. Durante el altercado, el hombre tomó un cuchillo de cocina y atacó a la mujer, causándole heridas de gravedad.

Minutos después, aún en la misma vivienda y en el transcurso de la madrugada, Tezanos Pinto ingresó al dormitorio donde se encontraban sus hijos, Daniel y César, de dos y cuatro años, y les quitó la vida con el arma punzocortante. La madre, herida, logró comunicarse con su cuñado alrededor de las 03:30, alertándolo del crimen y pidiéndole que llame de inmediato a la Policía.
Tras la denuncia, en las primeras horas de la mañana del 5 de marzo, efectivos policiales y el equipo multidisciplinario del Ministerio Público llegaron al lugar, realizaron el levantamiento legal de los cuerpos, el registro de la escena y el inicio de la investigación. Las autopsias médico legales determinaron que la causa de muerte de ambos menores fue shock hipovolémico por degollamiento, mientras que las cámaras de seguridad se convirtieron en un elemento clave para sustentar la acusación.
Meses después, el caso tomó un giro aún más trágico: el 24 de diciembre de 2024, se confirmó que César Guillermo Tezanos Pinto se quitó la vida. Posteriormente, tras una prolongada hospitalización y una profunda depresión derivada de la pérdida de sus hijos, la madre de los niños falleció, cerrando una dolorosa cronología que dejó a toda una familia destruida y volvió a evidenciar las consecuencias devastadoras de la violencia intrafamiliar.

Finalmente, la madre de los niños, Patricia Quispe Canaviri, falleció por intoxicación, cerrando una dolorosa cronología que dejó a una familia completamente destruida y volvió a evidenciar las consecuencias devastadoras de la violencia intrafamiliar. Patricia ingresó a dos hospitales en un intento por recuperarse, pero tras seis meses de lucha su cuerpo no resistió; su muerte se produjo dos años después del asesinato de sus hijos, a quienes —según expresaron sus allegados— anhelaba reencontrar. Se conoce además que las peleas y conflictos con la familia de su expareja eran constantes, situación que profundizó su depresión y aislamiento, hasta que, sola y sin fuerzas, ya no pudo continuar.
