El colectivo Guardianes de la Tierra denuncia la presencia y actividad de empresas chinas ilegales en territorios indígenas como Tijuani, Apolo y otras regiones del Madidi, donde se han encontrado colmillos y pieles de jaguar, además de oro extraído sin control. Mientras nuestras autoridades guardan silencio o son cómplices, estas empresas destruyen ecosistemas y vulneran derechos colectivos, incluso utilizando amparos y nombres falsos para legalizar su permanencia. Exigimos que se aplique la Ley 042, que prohíbe estas actividades, y preguntamos con firmeza: ¿por qué un empresario extranjero tiene más derechos que un boliviano sobre nuestra propia tierra?
¡Basta de minería ilegal, contaminación y complicidad de autoridades!
Denunciamos públicamente que:
Las reuniones interinstitucionales sobre temas ambientales se han convertido en espacios de encubrimiento y complicidad. La prensa, la gobernación y hasta el Ministro de Medio Ambiente están involucrados o hacen la vista gorda ante contratos ecocidas, exclusivistas, biocidas y genocidas.
